Hoy se fue una persona, un hombre que solo tenia 23 años de edad. No lo llegue a conocer demasiado o realmente casi nada, solo lo conocí en la primer etapa adolescente de mi vida, solo lo conocí un poco como tantas personas que uno conoce sin esperarlas, sin pensar demasiado en la situación de estar conociendo a alguien, como toda persona de pueblo o de una ciudad muy pequeña que conoce a muchas personas, quizás solo de vista, solo por un simple saludo, solo por verlo varias veces cuando uno salía a la calle o los fines de semana a la noche…
Pero a pesar de todo, de lo tan poco que lo conocía, al recibir el llamado de una de mis amigas que me daba la triste noticia de que ese ser había decidido, creo yo que inconscientemente como todas las personas que por decisión propia deciden irse de esta vida, se me helo la sangre, se me nublaron los pensamientos y a la vez se abrió una puerta de mi cabeza que hacia mucho tiempo estaba cerrada, la puerta de los recuerdos, los recuerdos de los 12 años, del grupo de amigos que tenia, de los juegos sencillos que teníamos juntos, de los pequeños e insignificantes problemas que teníamos, de que a pesar del contexto de cada uno, nosotros no lo teníamos en cuenta, éramos casi completamente felices… no pensábamos en nuestro futuro, lo veíamos lejano, seguramente en ese momento creíamos que seriamos eternamente niños, interior y superficialmente.
A medida que pasaban los años me daba cuenta que no solo mi parte física cambiaba, había algo interno que también lo estaba haciendo, la gente a mi lado también lo hacia, la sociedad, la naturaleza… hasta esas cosas insignificantes, materiales, como la ropa que deseábamos y rogábamos a nuestros padres tener, los muebles de nuestra casa, nuestra casa, todo cambiaba, se hacia mas chico, perdía su valor, su color, todo envejecía, muy pocas cosas perduraban, por supuesto que las ultimas que e nombrado eran las primeras en desaparecer, en abandonarnos. Entonces ahí me daba cuenta y aun sigo haciéndolo, sigo aprendiendo cuales son las cosas que realmente nos deben importar, esas cosas, mejor dicho, esas personas que debemos luchar por no perderlas, por no lastimarlas, por respetarlas, cuidarlas, ayudarlas; el resto no importa, lo de a fuera no interesa, si estamos mal internamente, estamos mal superficialmente, si estamos mal con uno mismo, estamos mal con las personas que queremos, nos olvidamos de nuestros valores, de nuestras metas en la vida, nos olvidamos de cuidar al que queremos, al que no queremos perder jamás, por lo menos hasta que por forma natural Dios decida llevárselo.
La gente crece y los problemas también, todas las partes de nuestro cuerpo maduran y muchas veces no sabemos como manejar estos cambios, los pensamientos que nos avasallan sin poder controlarlos… por eso, siempre necesitamos de ese ser que nos quiere, para que nos cuide y nos de respaldo cuando estamos a punto de caer, para que nos recuerde que no todo esta perdido, que siempre hay algo o alguien porque luchar, que la vida es larga en angustias, pero corta en satisfacciones por el simple hecho que no sabemos como disfrutar y cuanto disfrutar de ellas. Porque nos sentimos mas protegidos en el lugar de victimas que en el lugar de héroes y no hablo de los de los cuentos, si no de esos héroes que conocemos cuando crecemos, que están al lado nuestro, esas personas que se levantan día a día luchando por ser mejores, por ver las cosas de un modo mas color de rosa pero realista, esas personas que se levantan agradeciendo, aceptando que la vida es difícil, pero es única, esas personas que agradecen estar en el lugar que están y que sin tener la cabeza vacía de problemas saben que aun hay gente en una situación peor o igual que siempre espera ser cuidada.
Como todos, como si los humanos fuéramos una infinita cadena necesitándonos los unos a los otros…
Solo recordé, solo brotaron pensamientos que me hicieron seguir otro día mas adelante, otro día más con una sonrisa a veces muy difícil de sacar.
Solo deseo que no se vaya otra persona de este mundo por elección propia, por sentirse solo, nublado, inferior.
Solo deseo que recordemos que siempre hay una o muchas personas que nos necesitan, que es un trabajo que toda persona debe realizar en la vida, querer y estar junto al prójimo, junto al ser querido o junto a esa persona que tal vez conocemos poco pero nos pide a gritos silenciosos, que solo salen de su mirada y su accionar, ayuda, una mano para levantarse, un abrazo para sentir el calor del cariño, un beso para que erice los pelos de nuestra piel y cualquier otro tipo de acción que nos haga sentir felices y poder continuar en el camino, por nosotros, por nuestra vida, por nuestro prójimo.